Lo sentimos mucho.

Estás utilizando un navegador obsoleto. Para ver esta página web necesitas
un navegador más moderno, como Internet Explorer 11, Google Chrome o Mozilla Firefox.

Puedes obtenerlos aquí. De nada.

El Blog

proteger piel mosquitos y sol

Repelentes de mosquitos, cuidar la piel de los niños en verano

Con los primeros rayos de sol de verano y los días más largos, a las madres y a los padres –especialmente a los más recientes- nos surge la duda de cómo proteger y cuidar la piel de nuestros hijos.

Dos son los aspectos más relevantes para este cuidado: por un lado la protección solar, y por otro la el repelente de mosquitos y otros insectos. Aunque tanto el sol como los insectos pueden lesionar la piel durante todo el año, es en las épocas de calor cuando es más manifiesto y cuando tendremos que utilizar más estrategias para la protección.

La piel de los niños y de las niñas es más delicada y fina que la de los adultos, y les protege menos. Esta característica es especialmente relevante en los bebés y en los menores de 2 años. Por eso tanto para la protección solar como para la protección ante los insectos, los productos que utilizamos son distintos que en niños más mayores o en adultos.

Para la protección solar de los bebés utilizamos protectores que contienen filtros físicos. Son un poco más “pringosos” que los filtros químicos, porque ejercen una barrera más sólida, para que los rayos de sol no atraviesen la fina piel. Aun así la mejor protección es evitar la exposición solar en las horas centrales del día y proteger la piel con ropa, gorras y gafas de sol.

Por este mismo motivo, por la facilidad de atravesar una piel tan finita, los repelentes de mosquitos y otros insectos tradicionales, debido a los principios activos que contienen, no se utilizan en menores de 2 años, ya que los productos se absorberían con más facilidad a través de la piel. La mejor solución a estas edades, al igual que en la protección solar, es poner mosquiteras en los cochecitos y en las ventanas, y utilizar productos naturales que se pueden poner en la ropa o en los cochecitos como los parches de citronela (Repel Bite Natural).

A partir de los 2 años, el escenario cambia. Podremos utilizar los mismos repelentes de insectos que en los adultos. La eficacia del repelente depende de su concentración y de la frecuencia y de la uniformidad con la que lo apliquemos por toda la piel. Se puede aplicar directamente en la piel o primero sobre las manos para luego distribuir por la piel de forma uniforme. Se debe evitar que el producto entre en contacto con las mucosas y no rociar directamente la cara. Tampoco debe aplicarse en los labios o en los párpados. Unas zonas a las que hay que prestar especial atención ¡son los pies y los tobillos!

Dependiendo del tipo de zona en la que estemos, tendremos que aplicar uno u otro producto. Lógicamente si viajamos a países tropicales donde el número de especies de insectos es mayor y el riesgo de contraer enfermedades transmitidas por ellos es real, necesitaremos utilizar productos más potentes, con cantidades más elevadas de insecticida (Repel Bite Extreme) y ser muy constantes en su aplicación.

En nuestro medio un producto útil para toda la familia es Repel Bite Familiar. Eso sí, también hay opciones que pueden resultar más sencillas para los niños, como es aplicar el repelente mediante toallitas húmedas o colocarles una pulsera con citronela.

Una recomendación, en caso de utilizar protector solar y repelente de insecto, es aplicar primero el protector solar y unos 20 minutos después –cuando se ha absorbido- aplicar el repelente de insectos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Esteve más cerca